Fracasó política exterior de Trump y sus subordinados latinoamericanos para deponer al presidente Maduro
El canciller venezolano, Jorge Arreaza, calificó de "vergonzosa" la reunión paralela entre Estados Unidos y los mandatarios sometidos de Washington
La oligarquía colombiana no ha cambiado, siguen tratando de destruir el proyecto bolivariano
Prensa MPP- Despacho (Ingrid Carvajal Arroyo/ 25.09.19).- Han fracasado los títeres, el titiritero, los planes y las intenciones de la alianza de presidentes latinoamericanos subordinados al mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, para deponer al jefe de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro.
Palabras más, palabras menos, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, dejó claro que la reunión sostenida, este miércoles en Nueva York, entre el presidente en vías de destitución, D. Trump y el grupo de mandatarios sometidos a la política exterior de Washington, en paralelo al 74 período de la Asamblea General de las Naciones Unidas, solo podía considerarse de "vergonzosa (...)".
Acotó "Los títeres estaban reunidos hoy con el titiritero, ninguno de esos pueblos eligió a ninguno de esos presidentes o primeros ministros para agredir a Venezuela”, manifestó en declaraciones a los medios de comunicación".
"La estrategia de ellos ha fracasado una y otra vez. Este año ha sido dramático, un traspié tras otro, una torpeza tras otra. El objetivo de ellos, que es derrocar al gobierno constitucional en Venezuela, cada vez está más lejos", destacó al asegurar que el Gobierno Bolivariano continuará defendiendo la autonomía, la soberanía y la paz de Venezuela.
Ciertamente "en la práctica y en lo concreto eso no lleva absolutamente a nada", como lo indicó el ministro para las Relaciones Exteriores de Venezuela, toda vez que en otra latitud, en Moscú con más precisión, el jefe de Estado Nicolás Maduro, sostenía un encuentro con su homólogo de la Federación de Rusia, para evaluar el mapa de cooperación binacional, fortaleciendo los lazos de amistad entre ambos pueblos.
Desde hace siete décadas el conflicto en la República de Colombia ha sido la principal amenaza a la paz y la seguridad de América Latina y el Caribe, recalcó este miércoles el canciller venezolano, Jorge Arreaza, desde la sede de las Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York.
El canciller replicó las infundadas acusaciones del mandatario colombiano, Iván Duque contra Caracas, durante su "vergonzoso" discurso ante la Asamblea General del organismo multilateral en su septuagésimo cuarto periodo de sesiones.
Colombia amenaza la paz regional
Del mismo modo, Jorge Arreaza, quien lidera la delegación de la Cancillería de la República Bolivariana de Venezuela, se pronunció sobre la posición asumida por Colombia en la ONU, sobre lo cual recordó que un día como hoy, hace 191 años, en Bogotá tuvo lugar el atentado contra el Libertador Simón Bolívar, quien fue salvado por la valerosa Manuela Sáenz. "Quien lo preparó y estuvo detrás de aquello fue Francisco de Paula Santander".
Agregó "La oligarquía colombiana no ha cambiado siguen tratando de destruir el proyecto bolivariano, tratando de atentar contra la unidad de nuestros pueblos, siguen sometiéndose a los imperios de turno", destacó al tener dudas sobre cuál discurso sería más vergonzoso "el del señor Bolsonaro ayer, o el del sub presidente Duque hoy". Aunque estuvo de acuerdo en señalar que "habría que analizarlo con calma, le dedicó creo que 80 % de su discurso a Venezuela".
Por otra parte puntualizó: "creo que hay algún problema en Colombia, creo que es el país que más produce drogas, la distribuye, que el narcotráfico está inmerso en su política, economía, sociedad y poderes públicos".
Explicó que desde hace 70 años Colombia "ha sido la principal amenaza a la paz regional" y recordó que a raíz del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, en 1948, se inició un conflicto en el vecino país que aún no concluye y, contrariamente, su tendencia es a extenderse, dejando secuelas graves en Venezuela, Ecuador, Panamá y la región en general.
La República Bolivariana de Venezuela es una suerte de "pote de humo" para el gobierno de Colombia, al intentar ocultar sus conflictos internos, destacando la sistemática violación a los derechos humanos de líderes sociales y el incremento progresivo de la producción de drogas.
"La agenda del señor canciller de Colombia es Venezuela, pero no conversa con el canciller de Venezuela", insistió y recordó que el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, instó al diálogo ante la última coyuntura que suscitó la convocatoria írrita al anacrónico Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), aunque Bogotá se negó a las conversaciones.
"Nosotros dijimos dialoguemos (...) ellos dijeron que no, que ellos tienen vínculos con el presidente de Narnia, Guaidó (diputado de la Asamblea Nacional en desacato y autoproclamado "El Presidente"); es una falta de respeto a las Naciones Unidas y al Secretario General", sostuvo.
El ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores advirtió que el TIAR es un tratado militar y solamente se convoca para eventos de esa naturaleza; "de resto no tiene sentido", puntualizó.
"Nosotros trataremos de impedirlo por la vía multilateral y del entendimiento, aunque si se les ocurriera, tendríamos que responder, no queremos que eso ocurra; como legítima defensa tendríamos que defender nuestro territorio, ojalá no se les ocurra, respeten a Venezuela y respeten la paz en ambos países", acotó.
El canciller venezolano, sin embargo, ratificó la disposición del Gobierno nacional de establecer mecanismos de diálogo con Colombia e instó a Bogotá a recuperar la sindéresis y el respeto.
Agenda dinámica en la ONU
Como parte de la nutrida agenda de la Cancillería venezolana, el ministro Jorge Arreaza revisó la relación binacional con El Reino de los Países Bajos, al reunirse con Stephanus Abraham Blok, en el marco del 74 período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU, además, de fortalecer lazos de amistad, respeto y cooperación con el canciller Pradip Kumar Gyawali, de Nepal.
Además, revisó los acuerdos de cooperación humanitaria con el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, Peter Maure y, sostuvo una reunión con su homólogo de España, Josep Borrell, con quien evaluó la posición de la Unión Europea frente a los procesos de diálogo en Venezuela y la agenda cooperación binacional.
De igual forma, el canciller Arreaza estuvo presente en la intervención del presidente de Namibia, Hage G. Geingob quien expresó su apoyo al pueblo y Gobierno venezolano, y del presidente de la República Islámica de Irán, Hasan Rouhaní, a quien saludó luego de su derecho de palabra en el foro internacional.
Fuente/ Fotos: Cancillería