17 de diciembre, 190 años del paso a la eternidad del Libertador Simón BolÃvar
El legado del Libertador sigue vigente, y su ejemplo exige mantener en resguardo nuestro bien más preciado: la libertad
"Todos debéis trabajar por el bien inestimable de la unión", Simón BolÃvar
Prensa- Despacho (RA/ 16.12.20).- Este 17 de diciembre de 2020 se conmemoran 190 años del fallecimiento del Libertador Simón BolÃvar, padre de cinco Repúblicas: Venezuela, Nueva Granada, Ecuador, Perú y Bolivia. En abril de 1830 renunció a la Presidencia de la República de Colombia. El proyecto de una gran nación sucumbió ante las intrigas regionales del caudillismo surgido a la sombra de la oligarquÃa heredada del mantuanaje de la sociedad colonial.
Su salud deteriorada por el rigor de las campañas de la Independencia, a causa de prolongadas estancias en la intemperie, le produjo una afección respiratoria que padeció los últimos tres años de su existencia. Al separarse del mando BolÃvar tomó la decisión de embarcarse para Inglaterra en búsqueda de mejorÃa. Abandonó Bogotá con destino a la costa, pero en el trayecto su salud se deterioró abruptamente.
El 6 de diciembre de 1830 fue alojado en la Quinta San Pedro Alejandrino, propiedad del español JoaquÃn de Mier, padeciendo de altas fiebres. Allà recibió el tratamiento requerido para el padecimiento de tuberculosis, por el médico francés Alejandro próspero Reverend, quien llevó un diario minucioso de los últimos dÃas de vida. El 10 de diciembre El Libertador dictó su testamento y su última proclama:
"Colombianos.
Habéis presenciado mis esfuerzos para plantear la libertad donde reinaba antes la tiranÃa. He trabajado con desinterés, abandonando mi fortuna y aún mi tranquilidad. Me separé del mando cuando me persuadà que desconfiabais de mi desprendimiento. Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad. He sido vÃctima de mis perseguidores, que me han conducido a las puertas del sepulcro. Yo los perdono.
Al desaparecer de en medio de vosotros, mi cariño me dice que debo hacer la manifestación de mis últimos deseos. No aspiro a otra gloria que a la consolidación de Colombia. Todos debéis trabajar por el bien inestimable de la unión: los pueblos obedeciendo al actual gobierno para libertarse de la anarquÃa; los ministros del santuario dirigiendo sus oraciones al cielo; y los militares empleando su espada en defender las garantÃas sociales.
¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro".
A 190 años de su paso a la inmortalidad, el legado de nuestro Libertador sigue vigente, y su ejemplo nos exige a mantenernos como león resguardante, ante las apetencias de hegemonÃas extranjeras, de nuestro bien más preciado: la Libertad.
Foto: Gustavo Salazar