Un 16 de enero en 1857 nace el pintor épico venezolano Antonio Herrera Toro
En 1883 elaboró el óleo "Los Últimos Momentos del Libertador" que está en el Museo Bolivariano
Prensa (Archivo Histórico-RA/ 16.01.21).- Antonio Herrera Toro, es uno de los más importantes exponentes de la pintura épica venezolana del siglo XIX, nacido en la ciudad de Valencia el 16 de enero de 1857, quien realizó sus primeros estudios en el Colegio La Viñeta, que regentaba el sabio alemán Adolfo Ernst en la ciudad de Caracas, donde sobresale en dibujo al natural y composición literaria.
A partir de 1869 recibe sus primeras clases de arte, de la mano del maestro MartÃn Tovar y Tovar, de quien fue su discÃpulo en la Academia de Dibujo y Pintura. Posteriormente, al marcharse Tovar y Tovar a Europa, Herrera Toro continúa su formación artÃstica, en 1872, con los maestros José Manuel Maucó y Miguel Navarro y Cañizares, en la Academia de Bellas Artes de Caracas.
Ese año realiza una de sus primeras obras "Joven leyendo". En 1873 elabora un retrato del presidente Antonio Guzmán Blanco, quien dos años más tarde le otorga una beca de estudios para continuar su formación artÃstica en las ciudades de ParÃs y Roma. En ParÃs estudió por un perÃodo de dos años, allà coincidió con su maestro Tovar y Tovar que lo invita a realizar copias de obras en el Museo de Luxemburgo. En 1878 participa en la exposición universal internacional con un retrato del general Diego Ibarra. Ya en Roma, tuvo la oportunidad de ser discÃpulo de Faustini, Santoro y el escultor Maccari, y participa en los cursos de formación en el CÃrculo Internacional de Bellas Artes.
Regresa a Caracas en 1879 para establecer su taller de arte en la esquina de Coliseo. Al recibir el encargo del Arzobispo de Caracas para decorar el presbiterio de la Catedral, regresa a Roma al año siguiente en busca de obras que le sirvieran de modelo para ese género de pintura. De nuevo en el paÃs pinta en la Catedral de Caracas, La Asunción de la Virgen, y Las Virtudes cristianas.
Es en el género de la pintura épica donde, Herrera Toro, deja su impronta importante. En el año 1883, con motivo de la celebración del Centenario del Nacimiento del Libertador, elabora un óleo de gran formato "Los Últimos Momentos del Libertador" que se conserva en el Museo Bolivariano de Caracas; en esta obra representa a BolÃvar rodeado de los pocos amigos que lo acompañaron hasta el final de su vida. Ese mismo año también pinta Ricaurte en San Mateo, representando al héroe en primer plano, sosteniendo la bandera con una mano y con la otra sujetando la culata de un fusil ardiendo como un tizón, acerándolo sobre el polvorÃn, ante la mirada atónita de los soldados realistas que amenazan con tomar el parque.
Cuando el gobierno contrató a Tovar y Tovar en 1884 para la elaboración de la obra La Batalla de Carabobo, para el plafón del Salón ElÃptico del Palacio Federal Legislativo, Herrera Toro fue comisionado por Tovar para realizar los estudios del paisaje, la luz, el clima y el terreno en el mismo campo de batalla. La misma labor la realizó nuevamente en 1885, esta vez visitando en el Perú los campos de las batallas de JunÃn y Ayacucho para realizar estudios del terreno y tomar las notas que también enviarÃa a Tovar a su estudio en la ciudad de ParÃs.
Estos dos últimos cuadros serÃan elaborados finalmente por Herrera Toro. Culminó la Batalla de Ayacucho siguiendo los bocetos dejados por Tovar. El cuadro original de la Batalla de JunÃn que habÃa elaborado Tovar y Tovar se desprendió de la pared y se destruyó, Herrera Toro realizó en 1902 una copia para reponer la obra.
En los últimos años de su vida se dedicó a la labor periodÃstica colaborando con El Cojo Ilustrado y fundando el periódico El Granuja. En 1908 fue nombrado director de la Academia Nacional de Bellas Artes. Falleció en Caracas el 26 de junio de 1914.
Foto: Autoretrato Antonio Herrera Toro (1880)/ GalerÃa de Arte Nacional