1FEBRERO1817: Nace Ezequiel Zamora el general del pueblo soberano


Zamora lideró la Rebelión Campesina, el primer levantamiento armado popular

Prensa MPP- Despacho (Archivo Histórico- RA/ 01.02.21).- Hombre del pueblo llano convertido en combatiente revolucionario, militar institucional y organizador de ejército. Nace en la población de Cúa el 1 de febrero de 1817. Ezequiel Zamora es el primer líder popular de las luchas campesinas y de la abolición de la esclavitud en el siglo XIX.

Siendo un comerciante dueño de una pulpería, acaudilló la Rebelión Campesina en septiembre de 1846, primer levantamiento armado legítimamente popular, surgido por el reclamo social en el reparto justo de las tierras entre campesinos y jornaleros desposeídos; y por la abolición de la esclavitud. Organizados en movimiento guerrillero, hicieron la lucha armada contra el gobierno, para enfrentar el oprobioso sistema de usura impuesto tras la disolución de la República de Colombia en 1830.

Desde el punto de vista político y social, la Rebelión Campesina de 1846-1847 fue un movimiento auténticamente revolucionario que se propuso conquistar sus reivindicaciones rompiendo con los vicios vigentes de la sociedad colonial, que lamentablemente el proceso independentista no logró resolver. La rancia nobleza criolla, latifundista y propietaria de esclavos, al mejor ejemplo de los preceptos de Aristóteles, se transformó en la nueva oligarquía dominante desde el mismo momento que se estableció la República, y culminada la guerra continuó ejerciendo su influencia de dominio económico, social y político. En pocas palabras, la Guerra de Independencia no logró transformar la sociedad colonial en una sociedad republicana, sino que la hidra de castas continuó oprimiendo las esperanzas de un pueblo que quería la libertad corporal y la igualdad social.

Conociendo los aspectos mencionados, podemos entender los conceptos esgrimidos como bandera durante este movimiento campesino por Ezequiel Zamora: "Horror a la oligarquía", que significaba la liquidación de la vetusta sociedad colonial y sus mezquinos privilegios, "Tierra y Hombres Libres", consigna que exigía la abolición de la esclavitud y el reparto justo de las tierras para el sustento de la población.

Los otros líderes populares de la Rebelión Campesina fueron los generales Zoilo Medrano, el indio Francisco Rangel y José de Jesús González "El agachado", quienes al comprender la elocuencia del discurso de Zamora y lo justo de la causa, decidieron unir los contingentes campesinos armados con sus herramientas de trabajo, para proclamar a Zamora como "General del Pueblo Soberano".

El indio Rangel fue decapitado, el general Zamora capturado y condenado a muerte, y la rebelión armada fue derrotada por las tropas del ejército actuando bajo el mando del general José Antonio Páez, dueño político del actual orden de cosas surgido con la disolución de la República de Colombia y la muerte del Libertador en 1830.

Con el ascenso a la Presidencia de la República el general José Tadeo Monagas, establece un régimen de gobierno junto a su hermano el también general José Gregorio Monagas (el libertador de los esclavos), que nuestra historiografía conoce como la primera autocracia liberal. En 1848 el Presidente le conmuta la pena de muerte a Zamora, y lo incorpora al ejército con el grado de primer comandante de infantería. De esta forma Zamora inicia su carrera militar a lo largo de 10 años, desempeñando los empleos militares más importantes como Comandante de Armas en varias Provincias importantes del país.

El 5 de marzo de 1858 la fusión de liberales descontentos y de conservadores paecistas, produce el derrocamiento de José Tadeo Monagas del poder con la llamada Revolución de Marzo. Este mismo día se dio inicio a una escalada de conflicto político y militar continuo, provocando una guerra civil entre ambos partidos, que adquirió el nombre de Guerra Federal, con la proclama de la Federación el 20 de febrero de 1859 en Coro.

El 22 de febrero el general Zamora se convirtió en el jefe de operaciones del Ejército Federal de Occidente. Durante 11 meses dirigió una exitosa campaña militar bien planificada y magistralmente ejecutada con pleno sentido de la estrategia, que culminó con la Batalla de Santa Inés el 10 de diciembre de 1859, derrotando al ejército constitucional que defendía los intereses de la oligarquía conservadora.

Esos contingentes de campesinos y jornaleros cuando inicia la guerra en 1858, militarmente solo podían maniobrar en orden de guerrilla porque carecían de los recursos materiales, elementos de guerra, y lo más importante: de una doctrina militar para orientar la lucha. Esta fuerza fue organizada por Zamora en un ejército capaz de desplegarse en batalla contra un enemigo poderoso como el ejército constitucional. Esto solo fue posible a través de la articulación de la población para reclutar hombres, y obtener los recursos militares necesarios para disciplinarlos con una instrucción que le permitiera adquirir un apresto, que permitiera combatir de tú a tú, contra un ejército que lo tenía todo, menos el apoyo popular y una causa que defender.

Precisamente aquí radica la importancia de Zamora como líder político y militar de una guerra civil sangrienta, pero que lamentablemente fue inevitable. Después que los liberales tomaron la Provincia de Coro aquel 20 de febrero de 1859, fue convocada la población en asamblea de ciudadanos, para elegir al presidente del primer Estado Federal establecido por la voluntad de un pueblo atormentado que se lanzó a la guerra para lograr sus reivindicaciones. Electo el Presidente del Estado de Coro, el general Zamora procedió a nombrar al Comandante de Armas del Estado para organizar las fuerzas e internarse al territorio de la República.

Esta fórmula política la aplicó Zamora en todos los territorios conquistados durante una fulgurante campaña militar en 11 meses: Coro, Yaracuy, Barquisimeto, Portuguesa, Cojedes y Barinas, convirtiendo las antiguas Provincias en Estados Federales revolucionarios en guerra contra el gobierno central.

El general Zamora mantuvo comunicación epistolar con todas las autoridades civiles y militares establecidas para coordinar el reclutamiento, la introducción de elementos de guerra, el acopio de víveres, el acarreo de provisiones y armas desde la zona costera hasta el teatro de operaciones en los llanos en el eje Barquisimeto-Portuguesa-Barinas-Apure.

Todas esas cartas junto al Boletín Oficial del Ejército Federal de Occidente, de los que se imprimieron por lo menos 108 números, forman parte de la escribanía del general Zamora organizando al pueblo para la guerra.

Ezequiel Zamora trasciende en nuestra historia como el organizador de los Estados Federales revolucionarios, también como el conductor de ejércitos populares, un combatiente revolucionario que consciente de la deuda histórica vigente, dirigió al pueblo en armas en su lucha por conquistar las reivindicaciones sociales, políticas y económicas que la Independencia no le otorgó.

Muere asesinado durante el sitio de San Carlos el 10 de enero de 1860. Una bala traidora surgida del seno de sus propios compañeros de lucha, le quita la vida. Con el triunfo en la Batalla de Santa Inés algunos pensaron que la mesa del poder estaba servida, y lo asesinan para apartarlo del camino para tomar el poder sin materializar la revolución, como en efecto ocurrió con el Gobierno de la Federación surgido en 1864 al finalizar la guerra. La historiografía venezolana recoge un viejo axioma: "en San Carlos hubo dos muertos, Zamora y la Revolución Federal".

Foto: Archivo

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