Camino a Carabobo | 7JUNIO1821| Páez llega a San Carlos para reunir sus tropas con las de BolÃvar
De Achaguas, Apure, salió Páez con mil infantes, mil 500 jinetes, 4 mil novillos y 2 mil caballos
Prensa MPP- Despacho (RA/ 07.06.21) El 7 de junio de 1821 el general José Antonio Páez con la caballerÃa del Ejército de Apure, llega al Cuartel General del Ejército Libertador en San Carlos, para la concentración de tropas que marchaban a reunirse con el cuerpo que el Libertador Simón BolÃvar tenÃa acampado en ese lugar, con el objetivo de organizar el Ejército Unido Libertador, que ejecutarÃa el ataque inminente contra el ejército español que estaba emplazado en Carabobo.
En su obra, La Campaña de Carabobo 1821 relación histórico militar, Arturo Santana nos narra los pormenores de la marcha del Ejército de Apure:
"El 10 de mayo salió de Achaguas el general Páez; su ejército ascendÃa a 1.000 infantes y 1.500 jinetes; conducÃa 4.000 novillos y 2.000 caballos de reserva.
Su marcha de avance no fue molestada por el enemigo, porque ya éste no existÃa en el Apure; pero en cambio, el convoy de ganado que conducÃa para el Ejército le produjo innumerables inconvenientes. No son de contar las molestias y trabajos que nos hizo pasar durante nuestra marcha la conducción de tan crecido número de animales -escribe el caudillo llanero.-
Todas las noches escapaban en tropel, sin que bastaran los hombres que los custodiaban para detenerlos en la fuga. Por fortuna, como habÃan estado siempre reunidos por manadas en los potreros, corrÃan juntos, y era fácil seguirlos por las huellas que dejaban en la tierra, muy blanda entonces, pues para mayor aprieto estábamos en la estación de las lluvias. Estas deserciones se repetÃan todas las noches a las ocho, pues el instinto maravilloso de estos animales, una vez que han encontrado la posibilidad de escapar a sus dehesas, redoblan siempre sus conatos a la misma hora siguiente. Al fin mis llaneros los cogÃan y al otro dÃa me alcanzaban con ellos en la marcha, que yo aceleraba todo lo posible para reunirme cuanto antes con BolÃvar.
El 31 de mayo pernoctó el Ejército en Tucupido y de allà en adelante siguió por la misma ruta que llevaba el Libertador.
El general Páez se adelantó luego con la caballerÃa y llegó al Cuartel General el 7 de junio; 4 dÃas después hicieron su entrada en San Carlos los cuerpos de infanterÃa. Este ejército habÃa cubierto en 30 dÃas los 460 kilómetros que separan de Achaguas aquella ciudad (...)".
La incorporación del Ejército de Apure es saludada asà en la Orden General del 12 de Junio, en San Carlos:
(...) Art. 92.- S.E. el Libertador ha sentido hoy la más grata satisfacción al ver reunir a La Guardia, en este Cuartel General, la División de infanterÃa del Ejército de Apure. Ya antes se habÃa reunido el señor General Páez con la más selecta parte de la caballerÃa y el resto se incorporó también ayer en San José. El Ejército ha recibido un refuerzo poderoso, no solo por su número, sino por su brillante estado de disciplina y por los nobles deseos de combatir que animan a todos y cada uno de los Jefes, Oficiales y tropa de este valiente Ejército.
Dentro de cuatro dÃas estará también reunida al Cuartel General la División Urdaneta, libertadora de Coro, que está ya en Barquisimeto. S.E. no espera sino la incorporación de esta División para marchar a terminar la campaña.
Ciertamente en el Cuartel General del Ejército, a partir de entonces reinó la algarabÃa. Es de imaginar el jolgorio que formaron en el campamento los llaneros de Apure y Barinas que conducÃa el taita Páez, al golpe de joropo con cuatro y maracas, celebraban el encuentro de nuevo con el general Simón BolÃvar. Esos bizarros centauros marchaban con el entusiasmo que les inspiraba saber, que el vencedor de los tiranos en mil campos de gloria, los conducirÃa a la inmortalidad en las sabanas de Carabobo.