13JUNIO1790 | Nace el centauro de los llanos, G/ José Antonio Páez, comandante en la Batalla de Carabobo
Retrato del general José Antonio Páez. LitografÃa de Celestino MartÃnez, 1847. Colección Museo Bolivariano.
En la Batalla de Carabobo dirige la vanguardia del ejército iniciando una maniobra desbordante
Prensa MPP- Despacho (RA/ 13.06.21) El 13 de junio de 1790 nace en la población de Curpa, antigua Provincia de Barinas y actual estado Portuguesa, el general en jefe José Antonio Páez, llamado durante la Guerra de la Independencia "El centauro de los llanos".
Comenzó sus servicios a las armas de la República en el año de 1810, alistándose en caballerÃa que mandaba Manuel Pulido en Barinas, retirándose del servicio en 1813 con el grado de sargento primero. Se reincorpora al ejército republicano al año siguiente bajo el mando del coronel Ramón GarcÃa de Sena sirviendo la guarnición de Barinas. Hizo todas las campañas de la Independencia hasta el año 1821, distinguiéndose en las acciones de Mucuritas, El Yagual, Las Queseras del Medio, Toma de las Flecheras, hasta llegar al grado de general, gozando de una gran popularidad y liderazgo entre los llaneros de Apure y Barinas.
Durante la Campaña de Carabobo, al incorporarse al Cuartel General en San Carlos, el Libertador Simón BolÃvar lo designa comandante de la Primera División del Ejército. En la Batalla de Carabobo dirige la vanguardia del ejército iniciando las acciones realizando una maniobra desbordante sobre la derecha del dispositivo realista. Luego de atravesar la Pica de la Mona, los batallones Cazadores Británicos y Bravos de Apure, de su división reciben los primeros fuegos del enemigo. Después de lograr la rendición del Batallón Barbastro, durante una de las cargas de caballerÃa, el general Páez sufrió un colapso nervioso del cual padecÃa, que lo hizo convulsionar en pleno vivac del combate, perdiendo el sentido. Durante el sÃncope que lo afectó, fue observado por un militar realista, quien en vez de aprovechar la oportunidad para asesinarlo, tomó las riendas del caballo y lo salvó.
Ese militar fue el comandante Antonio MartÃnez, nacido en los llanos venezolanos. En su obra "AutobiografÃa del general José Antonio Páez", el centauro menciona la anécdota:
"En esta ocasión estuve yo a pique de no sobrevivir a la victoria, pues habiendo sido acometido repentinamente de aquel terrible ataque que me priva del sentido, me quedé en el ardor de la carga entre un tropel de enemigos, y tal vez hubiera sido muerto, si el comandante Antonio Morales, de la caballerÃa de Morales (jefe militar español) no me hubiera sacado de aquel lugar. Tomó él las riendas de mi caballo, y montado en las ancas de este a un teniente de los patriotas llamado Alejandro Salazar alias Guadalupe, para sostenerme en la silla, ambos me pusieron a salvo entre los mÃos".
Consumada la victoria en aquella jornada del 24 de junio de 1821, por su bizarra actuación, el Libertador asciende a Páez en el mismo campo de la gloria, al grado de general en jefe de los Ejércitos de la República de Colombia.
Culminada la Independencia, ejerce la Presidencia de la República tres veces: 1830, 1839 y 1861. Tuvo una dilatada participación en la historia polÃtica como figura dominante en dos guerras civiles importantes: La Rebelión Campesina de 1846, y la Guerra Federal entre 1861-1863. Después del triunfo federalista se retira al exilio definitivo. En 1867 publica su "AutobiografÃa" dando su testimonio en la Batalla de Carabobo. Sus armas y uniformes se conservan en el Museo Bolivariano. Sus restos mortales reposan en el Panteón Nacional.