18MARZO1799 | Nace Gabriel Picón González, el niño héroe de la Batalla de Los Horcones
Picón González se alistó a los 14 años en el Ejército Libertador durante el paso de Bolívar por Mérida en la Campaña Admirable, combatió en Los Horcones, quedó grave al perder una pierna
Bolívar escribió uno de los pocos versos que se conocen en honor al sacrificio por la patria
Prensa MPP- Despacho (Ricardo Antequera/ 18.03.22).- El 18 de marzo de 1799 nace en la ciudad de Mérida el subteniente Gabriel Picón González, el niño héroe conocido como el mocho de Los Horcones. En mayo de 1813 con 14 años se alistó en el Ejército Libertador durante el paso de Bolívar por Mérida en la Campaña Admirable. Combatió en las acciones de Niquitao el 2 de julio y en Los Horcones el 27 de julio de 1813.
Bajo el mando del general José Félix Ribas, se halló en la acción de Los Horcones, librada entre Barquisimeto y Quíbor el 22 de julio de 1813. Durante la batalla, en un arrojo por tomar la artillería enemiga, recibió el fuego de la metralla que le mutiló una de las piernas, quedando gravemente herido. Aunque la intervención oportuna en el hospital de campaña, permitió que salvara la vida. En adelante al subteniente Picón González se le conocería como el niño héroe y también como "el mocho de Los Horcones".
La carta que se convirtió en un poema del Libertador
Cuando el Libertador Simón Bolívar recibió el parte de batalla de la acción de Los Horcones, y se enteró del sacrificio del niño soldado Gabriel Picón, el 25 de julio de 1813 escribió una carta a su padre que era el comandante militar de Mérida. En el contenido de la misiva Bolívar escribe uno de los pocos versos que se le conocen, en esta ocasión, en honor al sacrificio de los hijos por la patria:
"Ciudadano Comandante de Mérida.
Tengo el honor de dirigir a V. el adjunto Boletín, por el cual se informará V. de la gloriosa acción de Barquisimeto, dada por el coronel Ribas, que a la cabeza de los valerosos meridanos, ha ganado a los tiranos.
El joven héroe, que tan gloriosamente ha derramado su sangre en el campo de batalla, no ha muerto, ni se teme que muera; pero si cesase de existir, vivirá siempre en los corazones de sus reconocidos ciudadanos, y será eterno en los fastos de Venezuela, cubriendo de honor el nombre Picón.
Y tú, padre, que exhalas suspiros
Al perder el objeto más tierno,
Interrumpe tu llanto, y recuerda,
Que el amor a la patria es primero.
Estos son los sentimientos que deben animar a todo republicano, que no tiene más padre, ni más hijos, que su libertad y su país.
Yo congratulo a V. por la honra que refluye su familia con las acciones de su ilustre hijo.
Dios guarde, etc.
Cuartel General de Araure, julio 25 de 1813. 3° y 1°.
SIMÓN BOLÍVAR"
Continuó peleando por la Independencia
Después de la mortal herida que casi le cuesta la vida, y lo dejó mutilado de una pierna, el general Manuel Valdez se encargó de llevarlo a Valencia y posteriormente a Caracas, donde permaneció hospedado en la casa de la familia Bolívar, hasta la ocupación del ejército de Boves en 1814. De allí emigró hacia San Thomás, para incorporarse nuevamente a la lucha. En 1815 regresa a Cartagena de Indias, y aún con las heridas abiertas, participa en la defensa de la plaza contra el sitio del ejército del general Pablo Morillo. Al caer la posición emigró nuevamente hacia la isla de Jamaica, para permanecer por casi cinco años en el exilio. Allí terminó de sanar la herida de la pierna, y logró culminar su educación.
Su vida posterior a la guerra
En el año de 1820 regresó a la Nueva Granada por Nueva por Río Hacha, hasta poder reunirse con su hermano en Bogotá. De ahí volvieron al territorio del país para asentarse en Mérida, donde se dedicó al comercio con Las Antillas inglesas. El 20 de octubre de 1829 recibió el nombramiento como primer comandante del escuadrón de Milicia Auxiliar de Caballería de Mérida. Posteriormente, ya disuelta la República de Colombia fue elegido como senador por Mérida para el Congreso de Venezuela de 1831. En el año 1838 fue designado Gobernador de la Provincia de Mérida. Se retiró a la vida privada después de los sucesos del asalto al Congreso en 1848. Murió en su ciudad natal el 29 de enero de 1866, sus restos reposan en el Panteón Nacional.
La épica del niño héroe Gabriel Picón González es una de esas hazañas protagonizadas por nuestro pueblo que no deben olvidarse jamás. Hoy en el 223º aniversario de su nacimiento rendimos honor a su memoria.
Foto: Gabriel Picón González, óleo de Ivan Belsky, 1963, colección Biblioteca Febres Cordero en Mérida.