10ENERO1860 | Muere asesinado el general Ezequiel Zamora, durante la toma de San Carlos
Foto: Ezequiel Zamora. Óleo de MartÃn Tovar y Tovar, 1874. Colección del CÃrculo Militar.
La muerte del valiente Zamora fue producto de una bala traicionera de sus filas
Prensa MPP- Despacho (Ricardo Antequera / 10.01.23).- El 10 de enero de 1860 fue asesinado el general Ezequiel Zamora durante la toma de San Carlos. El Ejército Federal victorioso en Santa Inés, venÃa marchando desde la ciudad de Barinas con destino hacia el centro de la República. El general Zamora tuvo que empeñarse en tomar esa posición ya que no podÃa avanzar hacia el centro dejando una plaza militar tan importante en manos del enemigo, porque quedarÃan cortadas las comunicaciones con su base de operaciones en Portuguesa y Barinas. De tal manera que la toma de esa plaza era una acción táctica imprescindible para continuar con la campaña.
El emplazamiento militar en San Carlos
Las crónicas de la época recogen que la ciudad de San Carlos se caracterizaba por ser un emplazamiento con casas de alto, es decir, casas de dos pisos. Lo cual constituye una posición de importancia para desplegar la infanterÃa en posición ventajosa. La doctrina militar de la época establecÃa que la posición alta era favorable para la infanterÃa ligera desplegada como tiradores. Esto fue aprovechado por el comandante de la guarnición de las tropas del gobierno, quien ocupó todas las casas de alto, y parapetó con artillerÃa todos los ángulos de la Plaza Mayor, haciendo de San Carlos una posición inexpugnable.
El Ejército Federal habÃa agotado toda su dotación de municiones en las jornadas del 10 de diciembre durante la Batalla de Santa Inés, sus corolarios posteriores, y durante el sitio de 12 dÃas sobre la ciudad de Barinas, donde se atrincheró el Ejército Constitucional luego de ser derrotado en Santa Inés. Mencionamos estos hechos, porque desde el punto de vista táctico, San Carlos habÃa que tomarlo a como diera lugar, y eso lo comprendió bien el general Zamora.
El plan para tomar la posición enemiga
El plan de operaciones que aplicó el general Zamora para rendir la guarnición enemiga, era sencillo: abrir boquetes dentro de las paredes de las casas de forma angular u oblicua, en dirección hacia la Plaza Mayor de San Carlos. Es decir, como el enemigo estaba parapetado en las cuatro esquinas de la plaza, reforzado con piezas de artillerÃa de campaña, Zamora ordenó aproximarse hacia la posición enemiga, no por las calles en lÃnea recta en dirección a la Plaza Mayor, sino que rompiendo las paredes de las casas aledañas, las guerrillas federales avanzarÃan en sentido oblicuo o diagonal, para evitar ser objeto de la metralla enemiga. El plan era ingenioso pero difÃcil, sin embargo resultarÃa efectivo considerando el factor sorpresa.
La muerte del Valiente Ciudadano
Durante la ejecución del plan, el general Zamora se movÃa activamente inspeccionando personalmente el levantamiento de parapetos y la apertura de boquetes. Durante su paso por una de las casas, se le acercó furtivamente el coronel Antonio Guzmán Blanco, intimándole al general Zamora que debÃa acudir de inmediato a una junta de oficiales en una de las casas cercanas que reclamaban su presencia de inmediato. En el desplazamiento en medio de un solar vacÃo, el general Ezequiel Zamora cayó herido de muerte por un impacto de bala que le perforó un ojo.
Hasta aquà relata la historia los hechos. Sin embargo los historiadores han especulado desde el mismo momento de la muerte de Zamora varias versiones del hecho. Que si la bala salió de un tirador enemigo apostado en la torre de la Iglesia. Que si la bala salió de sus propios compañeros. Lo cierto para la historia fue que el único testigo presencial de la muerte del Valiente Ciudadano fue el coronel Guzmán Blanco, quien de inmediato tomó la decisión de ocultar el cadáver de Zamora encerrándolo en una habitación bajo llave, hasta esperar caer la noche para enterrar su cadáver en secreto. El general Ezequiel Zamora era el jefe de operaciones del Ejército Federal de Occidente, tenÃa un Estado Mayor y comandantes de brigadas a su mando. ¿Cómo es que un militar de este rango es enterrado en secreto a la sombra de la noche, y oculto de sus oficiales de confianza?.
El irrefutable cisma en el comando del Ejército Federal
Es bien conocido el cisma que habÃa en el comando del Ejército Federal desde el desembarco del general Juan Crisóstomo Falcón en Palma Sola en julio de 1859. También es conocido que el general Zamora le estableció a su cuñado con un revolver en la cabeza quien era el comandante del ejército, en la reunión ocurrida en el Cuartel General de Barinas, pocas semanas antes de la Batalla de Santa Inés. Analizando el orden del ejército podemos constatar que el coronel Guzmán Blanco se desempeñaba como secretario personal del general Falcón, desempeñando el cargo de comisario y auditor de guerra. Entonces cabrÃa preguntarse: ¿qué hacÃa el secretario personal del rival del general Zamora cerca de él, en medio de las operaciones durante la toma de San Carlos?. Hay preguntas cuyas respuestas no puede darnos la historia.
Lo único que podemos hacer los historiadores es el análisis a través de los hechos ocurridos. Y es un hecho que el general Ezequiel Zamora murió asesinado por una bala surgida del seno de sus propios compañeros de lucha.
Con el triunfo en la Batalla de Santa Inés algunos pensaron que la mesa del poder estaba servida, y lo asesinan apartándolo del camino para tomar el poder sin materializar la revolución, como en efecto ocurrió con el Gobierno de la Federación surgido en 1864 al finalizar la guerra.
La historiografÃa venezolana recoge un viejo axioma: "en San Carlos hubo dos muertos, Zamora y la Revolución Federal", y el resultado del llamado Gobierno de la Federación surgido tras el fin de la guerra, aun deja muchos análisis por hacer.