16ENERO1857 | Nace el pintor Antonio Herrera Toro, exponente de la pintura épica venezolana
Foto: Autorretrato. Antonio Herrera Toro, 1880. Colección Galería de Arte Nacional
Autor de “Los Últimos Momentos del Libertador”, ubicado en el Museo Bolivariano de Caracas
Prensa MPP- Despacho (Ricardo Antequera / 16.01.23).- El 16 de enero de 1857 nace en valencia el artista plástico Antonio Herrara Toro, uno de los más importantes pintores épicos de Venezuela durante siglo XIX. Realizó sus primeros estudios en el Colegio La Viñeta, regentado por el sabio alemán Adolfo Ernst en la ciudad de Caracas, donde sobresale en dibujo al natural y composición literaria. A partir de 1869 recibe sus primeras clases de arte, de la mano del maestro Martín Tovar y Tovar, de quien fue su discípulo, en la Academia de Dibujo y Pintura.
Formación en Europa
Posteriormente, al marcharse Tovar y Tovar a Europa, Herrera Toro continúa su formación artística en 1872 con los maestros José Manuel Maucó y Miguel Navarro y Cañizares en la Academia de Bellas Artes de Caracas. Ese año realiza una de sus primeras obras “Joven leyendo”. En 1873 elabora un retrato del presidente Antonio Guzmán Blanco, quien dos años más tarde le otorga una beca de estudios para continuar su formación artística en las ciudades de París y Roma. En París estudió por un período de dos años, allí coincidió con su maestro Tovar y Tovar que lo invita a realizar copias de obras en el Museo de Luxemburgo. En 1878 participa en la Exposición universal internacional con un retrato del general Diego Ibarra. Ya en Roma, tuvo la oportunidad de ser discípulo de Faustini, Santoro y el escultor Maccari, y participa en los cursos de formación en el Círculo Internacional de Bellas Artes.
Regresa a Caracas en 1879 para establecer su taller de arte en la esquina de Coliseo. Al recibir el encargo del arzobispo de Caracas para decorar el presbiterio de la Catedral, regresa a Roma al año siguiente en busca de obras que le sirvieran de modelo para ese género de pintura. De nuevo en el país pinta en la Catedral de Caracas, La Asunción de la Virgen, y Las Virtudes cristianas.
Pintura épica venezolana
Es en el género de la pintura épica donde Herrera Toro deja su importante impronta. Con motivo de la conmemoración del Centenario del Nacimiento del Libertador en 1883, elabora un óleo de gran formato “Los Últimos Momentos del Libertador” que se conserva en el Museo Bolivariano de Caracas. En esta obra representa a Bolívar rodeado de los pocos amigos que lo acompañaron hasta el final de su vida. Ese mismo año también pinta Ricaurte en San Mateo, representando al héroe en primer plano sosteniendo la bandera con una mano, y con la otra sujetando la culata de un fusil ardiendo como un tizón acercándolo sobre el polvorín, ante la mirada atónita de los soldados realistas que amenazan con tomar el parque.
Cuando el gobierno de Guzmán Blanco contrató a Tovar y Tovar en 1884 para la elaboración de la obra La Batalla de Carabobo, que sería colocada en el plafón del Salón Elíptico del Palacio Federal Legislativo, Herrera Toro fue comisionado por Tovar para realizar los estudios del paisaje, la luz, el clima y el terreno en el mismo campo de batalla. La misma labor la realizó nuevamente en 1885, esta vez visitando en el Perú los campos de las batallas de Junín y Ayacucho, para realizar estudios del terreno y tomar las notas que también enviaría a Tovar a su estudio en la ciudad de París.
Estos dos últimos cuadros serían elaborados finalmente por Herrera Toro. Culminó la Batalla de Ayacucho siguiendo los bocetos dejados por Tovar. El cuadro original de la Batalla de Junín que había elaborado Tovar y Tovar se desprendió de la pared y se destruyó, Herrera Toro realizó en 1902 una copia para reponer la obra.
En los últimos años de su vida se dedicó a la labor periodística colaborando con El Cojo Ilustrado y fundando el periódico El Granuja. En 1908 fue nombrado director de la Academia Nacional de Bellas Artes. Falleció en Caracas el 26 de junio de 1914.