1FEBRERO1817 | Nace Ezequiel Zamora, el General del Pueblo Soberano
Ezequiel Zamora. Óleo de MartÃn Tovar y Tovar, 1874. Colección del CÃrculo Militar
Prensa MPP- Despacho (Ricardo Antequera / 01.02.23).- El 1 de febrero de 1817 nace en la población de Cúa el general Ezequiel Zamora. Hombre del pueblo llano convertido en combatiente revolucionario, militar institucional y organizador de ejércitos populares. Es el primer lÃder popular de las luchas campesinas y por la abolición de la esclavitud en el siglo XIX.
Siendo comerciante dueño de una pulperÃa, acaudilló la Rebelión Campesina en septiembre de 1846, primer levantamiento armado legÃtimamente popular, surgido por el reclamo social en el reparto justo de las tierras entre campesinos y jornaleros desposeÃdos; y por la abolición de la esclavitud.
Organizados en movimiento guerrillero, hicieron la lucha armada contra el gobierno, para enfrentar el oprobioso sistema de usura impuesto tras la disolución de la República de Colombia en 1830.
Rebelión Campesina de 1846
Desde el punto de vista polÃtico y social, la Rebelión Campesina de 1846-1847 fue un movimiento auténticamente revolucionario que se propuso conquistar sus reivindicaciones rompiendo con los vicios vigentes de la sociedad colonial, que lamentablemente el proceso independentista no logró resolver.
La rancia nobleza de criolla, latifundista y propietaria de esclavos, al mejor ejemplo de los preceptos de Aristóteles, se transformó en la nueva oligarquÃa dominante desde el mismo momento que se estableció la República, y culminada la guerra continuó ejerciendo su influencia de dominio económico, social y polÃtico. En pocas palabras, la Guerra de Independencia no logró transformar la sociedad colonial en una sociedad republicana liberal, sino que la hidra de castas continuó oprimiendo las esperanzas de un pueblo que querÃa la libertad corporal y la igualdad social.
Principios polÃticos de la rebelión
Conociendo los aspectos mencionados, podemos entender los conceptos esgrimidos como bandera durante este movimiento campesino por Ezequiel Zamora: "Horror a la oligarquÃa", que significaba la liquidación de la vetusta sociedad colonial y sus mezquinos privilegios, "Tierra y Hombres Libres", consigna que exigÃa la abolición de la esclavitud y el reparto justo de las tierras para el sustento de la población. Ezequiel Zamora es el venezolano que materializa el concepto de la República Liberal. Pero no a través del debate polÃtico de las ideas con un sector conservador dueño del paÃs, lamentablemente tuvo que hacerse "con la fuerza de la lanza" a través de dos guerras civiles: la Rebelión Campesina (1846-1847) y más adelante la Guerra Federal (1858-1863).
Los otros lÃderes populares de la Rebelión Campesina fueron los generales Zoilo Medrano, el indio Francisco Rangel y José de Jesús González "el agachado". Quienes al comprender la elocuencia del discurso de Zamora y lo justo de la causa, decidieron unir los contingentes campesinos armados con sus herramientas de trabajo, para proclamar a Zamora como "General del Pueblo Soberano".
Guerra Federal
El 5 de marzo de 1858 la fusión de liberales descontentos y de conservadores paecistas, produce el derrocamiento de José Tadeo Monagas del Poder con la llamada Revolución de Marzo. Este mismo dÃa se dio inicio a una escalada de conflicto polÃtico y militar continuo, provocando una guerra civil entre ambos partidos, que más adelante adquirió el nombre de Guerra Federal, con la proclama de la Federación el 20 de febrero de 1859 en Coro. El 22 de febrero el general Zamora se convirtió en el jefe de operaciones del Ejército Federal de Occidente. Durante 11 meses dirigió una exitosa campaña militar bien planificada y magistralmente ejecutada con pleno sentido de la estrategia, que culminó con la Batalla de Santa Inés el 10 de diciembre de 1859, derrotando al ejército constitucional que defendÃa los intereses de la oligarquÃa conservadora.
Zamora lÃder del pueblo en armas
Esos contingentes de campesinos y jornaleros cuando inicia la guerra en 1858, militarmente solo podÃan maniobrar en orden de guerrilla porque carecÃan de los recursos materiales, elementos de guerra, y lo más importante: de una doctrina militar para orientar la lucha. Esta fuerza fue organizada por Zamora en un ejército capaz de desplegarse en batalla contra un enemigo poderoso como el ejército constitucional. Esto solo fue posible a través de la articulación de la población para reclutar hombres, y obtener los recursos militares necesarios para disciplinarlos con una instrucción que le permitiera adquirir un apresto, que permitiera combatir de tú a tú, contra un ejército que lo tenÃa todo, menos el apoyo popular y una causa que defender.
Precisamente aquà radica la importancia de Zamora como lÃder polÃtico y militar de una guerra civil sangrienta, pero que lamentablemente fue inevitable. Después que los liberales tomaron la Provincia de Coro aquel 20 de febrero de 1859, fue convocada la población en asamblea de ciudadanos, para elegir al presidente del primer Estado Federal establecido por la voluntad de un pueblo atormentado que se lanzó a la guerra para lograr sus reivindicaciones. Electo el Presidente del Estado de Coro, el general Zamora procedió a nombrar al Comandante de Armas del Estado para organizar las fuerzas e internarse al territorio de la República.
La fórmula polÃtica de la Federación
Esta fórmula polÃtica la aplicó Zamora en todos los territorios conquistados durante una fulgurante campaña militar en 11 meses: Coro, Yaracuy, Barquisimeto, Portuguesa, Cojedes y Barinas, convirtiendo las antiguas Provincias en Estados Federales revolucionarios en guerra contra el gobierno central. El general Zamora mantuvo comunicación epistolar con todas las autoridades civiles y militares establecidas para coordinar el reclutamiento, la introducción de elementos de guerra, el acopio de vÃveres, el acarreo de provisiones y armas desde la zona costera hasta el teatro de operaciones en los llanos en el eje Barquisimeto-Portuguesa-Barinas-Apure. Zamora trasciende en nuestra historia como el organizador de los Estados Federales revolucionarios, también como el conductor de ejércitos populares; y no como un reformista, sino como un combatiente revolucionario, que consciente de la deuda histórica vigente, dirigió al pueblo en armas en su lucha por conquistar las reivindicaciones sociales, polÃticas y económicas que la Independencia no le otorgó.