Un 28 de marzo de 1750, nace en Caracas el generalísimo Francisco de Miranda
Se cumplen 273 años del natalicio del americano más universal de su tiempo, quien combatió en el ejército de la República Francesa y fue precursor de la Independencia
Colombeia, es el título que constituye el diario de la libertad conocido como el Archivo de Miranda
Prensa MPP- Despacho (Ingrid Carvajal Arroyo/ 27,03,2023).- Este martes 28, se cumplen 273 años del natalicio del generalísimo Francisco de Miranda, el americano más universal de su tiempo, quien combatió en el ejército de la República Francesa e izó por primera vez, en La Vela de Coro, Falcón, el tricolor nacional.
Nació el 28 de marzo de 1750, en Caracas; fue el precursor de la Independencia Hispanoamericana y fundador de la República de Venezuela. En 1772 inicia su carrera como militar como capitán del Regimiento de Infantería de la Princesa. Combatió en tres continentes: África, Europa y América. En mayo de 1781 como efectivo del ejército español participa en la toma de Pensacola apoyando la independencia de Estados Unidos.
El peregrino por la libertad de Hispanoamérica, desertó del ejército español, después de su primera campaña por la independencia, y permaneció en Estados Unidos y luego, se sumó al ejército de la República Francesa, donde alcanzó la gloria de ser designado Mariscal.
Tras combatir en Francia busca apoyo para liberar su patria. Así, el 3 de agosto de 1896 desembarca su expedición libertadora en La Vela de Coro, izando por primera vez en territorio venezolano la bandera tricolor amarillo, azul y rojo. Al no contar con el apoyo de los habitantes, dado que las autoridades realistas bloquearon las vías de acceso y amenazaban a quienes apoyaran al movimiento, decidió el 13 de agosto abandonar Venezuela y regresar a Londres.
En 1810 regresó a Venezuela
Luego del 19 de abril de 1810 regresa a Venezuela a incorporarse en la gesta independentista. La llegada de Miranda significó la personificación del pensamiento de la Ilustración encarnado en un visionario que había consagrado su vida a la libertad. Trabajó activamente para la creación de la Sociedad Patriótica. Se incorporó al Congreso como Diputado por el Pao, y fue uno de los más decididos artífices para la Declaración de la Independencia el 5 de julio de 1811. En 1812 en plena Guerra de Independencia, tuvo el honor de ser designado por el Congreso con plenos poderes dictatoriales para ejercer funciones del ejecutivo y legislativo para salvar la patria. Miranda ejerció como Presidente de la República, y ejerciendo esa responsabilidad le toco la dura responsabilidad de salvar una República que fue derrocada por varias causas, pero entre la más importante, por la rebelión de aquella clase social que había quedado al margen de la libertad en el proyecto republicano.
El holocausto de Miranda
Tres golpes recibió la República en 1812 que la condenaron a sucumbir: el Terremoto de Marzo, el alzamiento contra la patria de 30.000 esclavos en Curiepe, y la caída del Castillo de Puerto Cabello en julio. Ante las circunstancias, y el avance de Monteverde desde la Provincia de Coro, Francisco de Miranda se vio obligado a rendir la República bajo los términos acordados en la Capitulación de San Mateo, aprobados por el Consejo de Gobierno, pero bastardamente desconocidos por el canario Domingo de Monteverde. El holocausto de Miranda fue ejecutado por las manos de sus propios compatriotas, quienes desconociendo su autoridad como Presidente de la República, y generalísimo de los Ejércitos de Mar y Tierra, ejecutaron un golpe de mano para capturarlo y ejecutarlo, culpandolo de las atrocidades cometidas por el jefe del ejército realista, que inició la guerra de exterminio que estigmatizó la Guerra de Independencia más sangrienta y despiadada que se libró en todo el continente americano.
Colombeia el Archivo de la Libertad
Durante toda su vida, el generalísimo Miranda tomaba notas de todos sus viajes y las actividades emprendidas por la causa de la libertad. Su pasión de lector de los enciclopedistas de la Ilustración lo llevó también a ser un asiduo escritor de todo lo que veía, oía, y de los sitios que visitó durante su dilatada vida. Logró escribir una monumental obra que personalmente encuadernó con el título de Colombeia, que constituye el diario de la libertad que hoy conocemos como el Archivo de Miranda. Un testimonio de la gesta del americano más universal de todos los tiempos, que la nación venezolana conserva con orgullo, y que fue declarada Memoria del Mundo por la Unesco.
Miranda participó en los tres procesos políticos que transformaron la historia contemporánea de la humanidad: la Independencia de los Estados Unidos, la Revolución Francesa y la Independencia de Hispanoamérica. La nación francesa, en homenaje a su memoria, inmortalizó su nombre en el Arco de Triunfo de París.
Foto: Francisco de Miranda. Óleo de Martín Tovar y Tovar. Colección del Palacio Federal Legislativo