Jefe de Estado: "Piedad deja un legado gigantesco a movimientos progresistas de Latinoamérica"


Mandatario Nacional envió una carta a los hijos e hijas de Córdoba exaltando la amistad al fragor de la lucha por la paz
Presidente Maduro expresó su solidaridad y apoyo a la familia de la luchadora y al pueblo colombiano

Prensa MPP- Despacho (Cindy Díaz/ 24.01.2024).- En una despedida hasta la eternidad, el presidente de la República, Nicolás Maduro informó en sus redes sobre la misiva de condolencias enviada a los hijos e hijas de la senadora colombiana, Piedad Córdoba plasmando el afecto infinito de amistad hacia la luchadora de la paz.

“Hasta la Victoria Siempre, Piedad. Comparto la carta que envié a los hijos de nuestra querida Piedad Córdoba, una gran amiga de Venezuela, una lideresa ejemplar a quien le rendimos homenaje. Piedad deja un legado gigantesco a los movimientos progresistas de Colombia y de toda Latinoamérica, un símbolo de la mujer negra, feminista y luchadora. ¡Una Gran Colombiana!”, posteó el Mandatario Nacional, este miércoles.

En el texto, manifestó el “hondo pesar” por la pronta partida de la Córdoba quien se convirtió en una verdadera amiga y “hermana a toda prueba”, gracias a sus amistad con el comandante de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez en el año 2007.

Del mismo modo, expresó su solidaridad y apoyo incondicional a la familia y al pueblo colombiano.

A continuación, texto íntegro:

“Miraflores. 19 de enero de 2024
Lya Esneda Ruiz
Juan Luis Castro Córdoba
Camilo Andrés Castro Córdoba
César Augusto Castro Córdoba
Natalia María Castro Córdoba
Querida Doña Lya:

Qué pesar tan hondo siento por la partida de Piedad. Les hablo con el corazón en la mano porque ha partido una compañera inigualable, una amiga de verdad, una hermana a toda prueba. Desde Venezuela, desde esta tierra bolivariana a la que tanto amó, quiero hacerles llegar el testimonio de nuestra solidaridad a ustedes y a todo el Pueblo colombiano.

Tengo que remontarme a 2007: el año en el que comenzó la identificación profunda entre Piedad y nuestro Comandante Supremo Hugo Chávez: los hermanó para siempre la causa sagrada de la paz. Yo puedo dar fe del inmenso cariño que se profesaron. Y siento que voy de la mano de Chávez al escribir estas líneas.

Cuántas batallas le tocó librar a Piedad por la dignificación de la Colombia hermana. Ciertamente, fue una guerrera incansable y una de las mujeres más valientes que he conocido. Ejemplar como ferviente defensora de los derechos humanos y como abnegada adalid por la paz de Colombia. Su condición de revolucionaria genuina la demostró con creces a lo largo de toda una vida de lucha.

Perseguida y vilipendiada por aspirar a una Patria sin violencia, sin paramilitares, sin masacres; por ser mujer afrodescendiente y feminista y haberse lanzado a la arena política con esa visión, plena amor por igualdad y la libertad. Hay que recordar que fue electa, por primera vez, como representante al Congreso su país en 1991: una época en la que el poder legislativo se encontraba prácticamente dominado por el machismo, el racismo y defensa de los privilegios de las élites.

Con perseverancia y el arrojo que siempre caracterizaron, Piedad se sobrepuso heroicamente, una y otra vez, a innumerables obstáculos y adversidades, incluyendo atentados contra su vida y la de sus colaboradores, todo ello acompañado de una feroz y permanente campaña de odio por parle de la oligarquía colombiana.

En Piedad la entereza era una forma de ser y, por eso mismo, nunca vaciló en materia de principios y convicciones. En realidad y en verdad, ella encarnaba un recio temple ético y una indoblegable fuerza moral. Esta mujer de las dificultades, para decirlo con Bolívar, siempre logró salir adelante porque el amor por Colombia era su luz y su guía.

Esta amorosa hija de Bolívar y Gaitán, Hermana de Chávez, nunca fue ni será vencida. Ella seguirá caminando, con nosotras y nosotros, hasta alcanzar la victoria definitiva de la Patria Grande; encarnando los más puros valores humanistas que prevalecerán, sin lugar a dudas, por siempre.

Digo tu nombre, Piedad Córdoba Ruiz, con la certeza de que tu pensamiento al igual que tu inmenso e imperecedero legado de lucha, sí, trascienden e iluminan hoy a quienes seguimos en la primera linea de batalla por la unidad de Nuestra América y por la felicidad de nuestros Pueblos. Hago chas estas bellísimas palabras de nuestro Comandante Supremo quien tanto te quiso, quien tanto te defendió contra la infamia: "La negra Piedad es una colombiana íntegra, una latinoamericana integral, una mujer en todo el sentido de la palabra, valiente, un ser humano". ¡¡¡No pudieron contigo y no podrán contra tu ejemplo!!!.

¡¡¡Piedad vive, la lucha sigue!!! ¡¡¡Honor y Gloria a Piedad Córdoba!!!

Nicolás Maduro Moros".

Foto: Cortesía







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