A 123 años de la proclama de Cipriano Castro: "¡Nunca más la planta insolente profanará nuestra patria!"
A 123 años de la proclama de Cipriano Castro: "¡Nunca más la planta insolente profanará nuestra patr
Bajo la sombra de un renovado despliegue militar en el Caribe, la memoria histórica se erigió hoy como principal bastión. En el Panteón Nacional, una ofrenda floral ante los restos del Libertador y de Cipriano Castro, encabezada por la rectora de la Universidad Bolivariana de Venezuela, Sandra Oblitas, junto a Rosario Soto, directora del Archivo General de la Nación; Jorge Berrueta, director de la Biblioteca Nacional; Antonio Bracho, coordinador nacional de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio; Edwin Díaz, vicepresidente del Instituto de Altos Estudios Hugo Chávez; y Yulimar Jiménez, gerente de museos bolivarianos del Centro Nacional de Estudios Históricos, dio inicio a la conmemoración.
Tras la lectura de la proclama de 1902 por la historiadora Yma Carhuarupay, las palabras del historiador Manuel Carrero resonaron en el sagrado recinto: "En este templo yacen seres humanos con relevantes méritos patrióticos al levantar la cabeza frente a la agresión imperial". Su análisis, que conectó el bloqueo de 1902 con las amenazas actuales, culminó con la frase vigente: “¡La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la patria!”.
La conmemoración, organizada por la Red de Historia, Memoria y Patrimonio, continuó en el Archivo General de la Nación con el foro “Patria, libertad e independencia: 123 años de la Proclama Antiimperialista de Cipriano Castro”, moderado por el profesor Pedro Calzadilla y acompañado de una muestra documental con facsímiles de la época, armando con el pasado el pensamiento crítico del presente.
La historiadora Yajaira Hernández inauguró las ponencias señalando que, al igual que en 1902, "la soberanía no se vende" y destacó cómo aquel llamado patriótico encendió la organización de milicias en todo el territorio. Aldemaro Barrios demostró la continuidad de las agresiones al analizar documentos del Departamento de Estado de 1902, cuyas injerencias, afirmó, se repiten hoy cuando "Trump le ordena a Maduro que salga de su propio país".
El historiador José Gregorio Linares, evocando al joropo como actual patrimonio Unesco, honró la presencia de la Milicia Bolivariana: "Con la memoria construimos futuro". Subrayó la violencia real de la guerra y el espíritu de un pueblo donde "hasta los santos más apacibles se convierten en guerreros".
La reflexión estratégica cerró con Alejandro López, viceministro de Educación y presidente del Centro de Estudios Simón Bolívar (CESB), quien agradeció a la Red de Historia y a los milicianos presentes. Afirmó que estos debates "visibilizan la identidad" y que la historia es "una herramienta poderosa" para acompañar la defensa nacional, destacando la consolidación de una doctrina militar bolivariana para la autodeterminación.
Este 9 de diciembre se afirma como un trípode de dignidad nacional, donde convergen la Victoria de Ayacucho (1824), la entrega de la Espada del Perú a Sucre (1825) y la proclama de Castro (1902). Honrar estas fechas es un acto de conciencia colectiva que confirma un principio atemporal: la lucha por la autodeterminación es un río continuo, y la resistencia de hoy se nutre de la palabra y la acción de quienes supieron defender, ante el mundo, el derecho sagrado a la libertad.
Prensa CESB
09.12.2025
Foto: CESB